COVER INGREDIENTE X ANDRO MASCULINE FEMININE

EL INGREDIENTE X QUE VA A REVOLUCIONAR TU VIDA

 

Todos buscamos el Ingrediente X. Este famoso factor que nos hace únicos, empoderados, completos, increíbles. Mi ingrediente X es algo que me tomó 7 años para procesar.

Un día, cuando vivía en Bali, hice talleres de psicología. Durante este taller, una cosa extraordinaria me fue revelada.

EL INGREDIENTE X O ¿CÓMO FUNCIONAN LAS POLARIDADES FEMENINAS Y MASCULINAS?

La iluminación me llegó gradualmente y tuve que complementar mi taller con muchas lecturas y estudios.

Pero poco a poco descubrí el poder de ser « two-spirited ».

 

  • LAS HISTORIA DE LOS DOS ESPIRITUS
  • LAS POLARIDADES FEMENINAS Y MASCULINAS
  • CÓMO FUNCIONAN LAS POLARIDADES
  • CÓMO TOMAR LAS POLARIDADES A TU FAVOR

 

LAS HISTORIA DE LOS DOS ESPIRITUS

Todo inicio en la antigüedad. Hasta Platón lo menciona en sus escritos. El mito de la andrógina era para él este Ser en forma de bola que tenía dos cuerpos pegados. Uno de hombre y uno de mujer. Es cuando se atrevieron a atacar los Dioses que los Andróginos recibieron su castigo.

Zeus decidió volver esos Seres mas débiles, cortándoles en dos para mantenerlos controlados. 

Después de cortar los Andróginos en dos, la parte masculina y la parte femenina extrañaban constantemente al otro. Estaban tan obsesionados con su otra mitad (con la cual se querían « mezclar »), que se les olvidó usar su pleno potencial.

Este mito transcribe muy bien lo que quiero decir en este artículo. Y en 2018, estamos llegando a un tiempo donde el poder personal y nuestro pleno potencial tiene una oportunidad de florecer.

¿Por qué no usarlo? ¿Por qué limitarse a un solo género, una sola cajita o una sola dirección?

 

En las culturas milenarias Nativo-Americanas solía existir 4 géneros:

  1. Femenino
  2. Masculino
  3. Dos-espíritus Femenino
  4. Dos-espíritus Masculinos

Esos dos últimos géneros venían de niños que espontáneamente tomaban papeles « femeninos » y « masculinos ». Los adultos cuidaban esta particularidad e invitaban a los niños a mantener esta dualidad.

Así, los niños crecían participando a las actividades de hombres y de mujeres. Y las niñas crecían tomando parte en las actividades de mujeres y hombres.

Se llamaban Dos-Espíritus (ojibwa niizh manidoowag) y eran admirados por toda la comunidad.

Vestían con una mezcla de ropa de hombres y ropa de mujeres y eran vistos como seres místicos. Un poco a la manera de un chaman.

Las personas de la tribu podía emparejarse con un Dos-Espíritu independientemente de que fueran hombre o mujer.

Esta mezcla de géneros y de roles fue destruida por la llegada de los Cristianos que vieron en eso un pecado.

Ingrediente X retrato andrógino

Sin embargo sigue existiendo en lo que llamamos ANDROGINIA.

Andro (hombre) + Gyne (mujer) en una misma persona.

El día que descubrí que no tenía a fuerza que pertenecer en un cajón u otro, tome consciencia de mi libertad.

 

Extrañamente, el mundo trata de ponernos en cajas:

Eres hetero, bisexual, hombre o mujer pero ¡nunca te dejan serlo todo a la vez! Ni te dejan fluir de un lado al otro en toda libertad.

 

Afortunadamente, estamos llegando a una otra era donde los géneros se empiezan a confundir. Donde somos mas libres de ser una « mezcla rara ». Una era donde podemos ver una mujer con bigote y un hombre con barba en vestido de noche.

Y eso es nada mas la superficie del iceberg…

 

LAS POLARIDADES FEMENINAS Y MASCULINAS

En este taller de psicología, aprendí que las polaridades no tienen que ver con tu sexo biológico… Sino con una forma de reaccionar a una situación u otra.

La polaridad femenina no significa « ser mujer » y la masculina tampoco es necesariamente lo de un hombre.

Cada polaridad es un conjunto de reacciones.

Ingrediente X polaridad femeninaLA POLARIDAD FEMENINA:

  • Es Receptiva
  • Escucha
  • Apoya
  • Se entrega
  • Cuida

Representa la polaridad YIN en la cultura China (el color negro del símbolo Yin Yang). Lo caracteriza la luna, la oscuridad, la receptividad, la frescura… ES EL RECIBIR.

Ingrediente X polaridad masculinaLA POLARIDAD MASCULINA:

  • Es Activa
  • Decide
  • Dirige
  • Inicia
  • Lucha

Representa la polaridad YANG en la cultura China (el color blanco del símbolo Yin Yang). Lo caracteriza el sol, el calor, la acción, la luz, el impulso… ES EL DAR.

 

Cada polaridad se complementa para llegar a un equilibrio. Es lo que los Chinos llaman el Equilibrio del Universo. Entonces, para ellos no hay ni mal ni bien sino una sucesión de luz y oscuridad sin connotación negativa ni positiva. Uno no puede existir con el otro.

NINGUNO ES SUPERIOR AL OTRO.

Sin embargo, puede ser que se desequilibren esas polaridades, en una persona como en el mundo en general.

Un exceso de YIN provoca inacción. Un exceso de YANG provoca violencia.

Un buen equilibrio entre los dos permite de iniciar y perseverar en algo, aceptando fluir con los eventos.

CÓMO FUNCIONAN LAS POLARIDADES

Ahora es posible que pienses:

« Pero yo no soy andrógina. No me quiero vestir de manera masculina o femenina, etc… »

No pasa nada.

El juego de las polaridades es invisible.

Una mujer extremadamente femenina en exterior puede tener una polaridad muy masculina la mayoría del tiempo. Y es igual para un hombre.

El punto es variar entre esas dos polaridades para adaptarse:

  • a la situación
  • a una persona

Si vas a tomar una clase entonces será perfecto ponerse en la polaridad femenina Estar dispuesta a aprender, recibir y ser receptiva. Si vas a la clase pensando que lo sabes todo y entras en una lucha de ego con tu profesor, no saldrá nada positivo. Será una guerra entre dos polaridades masculinas y provocará un desequilibrio: una « guerra ».

Si vas al gym, entonces será mejor que te pongas en tu polaridad masculina. Estar dispuesta a dar de ti misma, de tu energía, a sobrepasar los límites. Ir al gym en modo receptiva no te permitirá sacar todo el jugo de tu entrenamiento pues faltarás de ánimo.

Y hay una cantidad de ejemplos…

Una persona puede cambiar constantemente de polaridad conforme va el día. 

 

Por ejemplo, con su pareja y su mejor amiga tiene una polaridad masculina. Es determinada, decide a donde van, motiva y empuja a la acción. La pareja y la mejor amiga siguen, la escuchan y la apoyan.

Pero con su madre, su superior y uno de sus colegas, tiene una polaridad femenina. Es receptiva, apoya y escucha porque su madre, su superior y uno de sus colegas toman decisiones, entran en acción y definen lo que hay que hacer. Ella decide apoyar. Si decide interponerse, usará una polaridad masculina y tratará de imponerse. Puede ser que funcione y que una de esas personas tome entonces la polaridad femenina. O puede ser que provoque un conflicto si la persona se queda en su polaridad masculina.
Todo es una cuestión de equilibrio. Cambiamos constantemente de polaridad dependiendo de la persona que tenemos enfrente y de la situación.

 

INGREDIENTE X COVER ANDROCuando tu y tu pareja se preguntan:

« Vamos a cenar. ¿A donde vamos? »

Es una manera de ver cual de los dos elige qué polaridad. La persona que decide, inicia y entra en acción es la polaridad masculina. La que apoya es la femenina. Puede cambiar de un momento al otro o puede ser muy determinado. Si siempre inicia las actividades, empujas, motivas, decides y perseveras, eres muy polaridad masculina y entonces tu pareja es de polaridad femenina.

Si te peleas mucho con tu pareja, es posible que tomen la misma polaridad al mismo tiempo. 

Polaridad masculina + polaridad masculina = lucha de egos

Polaridad femenina + polaridad femenina = couch potatoes

El juego de las polaridades tiene aun mas profundidad y detalles pero para este artículo, me quedaré en las grandes líneas.

 

CÓMO TOMAR LAS POLARIDADES A TU FAVOR

Ahora viene la parte práctica.

¿Cómo usar las polaridades a tu favor?

En general, he visto que mi elección de polaridad tiene mucho que ver con el éxito de mi actividad. He logrado definir cuales polaridades son las indicadas para ciertas actividades o personas de mi entorno. Mi lista no es la verdad absoluta ni es exhaustiva pero me ayudo muchísimo a definir dos cosas:

  • Cuando era útil imponerse. La polaridad masculina puede ser agresiva pero puede ser motivadora y productiva.
  • Cuando era útil quedarme a observar. Si mi polaridad masculina sirve solo para crear una confrontación, entonces es inútil. Uso la femenina.

Obviamente, esta lista es mi ideal pero todavía me cuesta respetar ciertos de mis lineamientos. Sin embargo, me doy cuenta que fluyo mucho mejor con la vida usando esas « reglas » mías.

HAGO USO DE MI POLARIDAD FEMENINA CUANDO:
  • Hablo con mi pareja. Trato (y es difícil para mi) de escuchar sus largos monólogos sin opinar; solo escuchar. Trato de apoyar sus emociones y lo que siente. Me pongo receptiva.
  • Hablo con una amiga o un amigo que pasó un mal rato. A veces, todo lo que quieren tus amistades, es que les prestes atención para que se desahoguen. Si me pongo en polaridad masculina, se sentirá atacada.
  • Estoy en un grupo con muchas personas que hablan con pasión. Todo el mundo opina y al menos que me piden mi opinión, escucho y observo. Lo que quiero evitar es poner una chispa mas en el incendio.
  • Estoy de viaje. En avión, en tren o en países extranjeros, me pongo en un modo receptivo. Eso me ayuda a integrarme.
  • Me enfrento con una persona muy extrovertida o con tendencia agresiva. No quiero crear un lío así que uso mi polaridad femenina para no desequilibrar. Es un buen momento para caiar mi ego que no sería muy útil o productivo.
  • Aprendo un idioma. Cuando me lanzo en esta aventura lingüística, me pongo en modo super receptivo, a la manera de un niño descubriendo la vida. Ayuda mucho al aprendizaje. Traducir, no aceptar el olvido o el hecho de no entender, referirse siempre al idioma materno, eso es masculino. Recibir (aún sin entender), repetir, fluir con un idioma que apenas conoces, eso es polaridad femenina.
HAGO USO DE MI POLARIDAD MASCULINA CUANDO:
  • Hago deporte. Cuando entreno trato de ponerme en la piel de una guerrera. Eso me permite sobrepasar mis límites y dar mas energía. Ciertas músicas me ayudan a entrar en este mood, como la dubstep o la psicodelic.
  • Doy cursos o coachings. Cuando enseño a la gente algo, me pongo en la polaridad del dar. Si enseño deporte, mas que todo.
  • Hablo, camino (pasarelas) o toco (la flauta transversal) en público. El público es receptivo (polaridad femenina) pero crea una gran presión a la cual respondo usando mi carisma (polaridad masculina).
  • Organizo o planeo. Para tener orden en la vida, hay que tener un poco de polaridad masculina. Organizar y planear son actividades en las cuales soy muy masculina.
  • Me encuentro con personas muy linfáticas, silenciosas o deprimidas. Allí es bueno inyectar un poco de polaridad masculina así que hablo y pongo el movimiento.
  • Tengo miedo. El miedo tiende a ponernos en inacción. Trato de enfrentarlo con acción. Cuando me da pavor hacer algo o me agobio, hago una lista de todas las cosas que me angustian. Voy haciendo todos los puntos de la lista hasta que no quede nada. Eso es muy masculino.
  • Cuando hago proyectos. En general para iniciar algo, perseverar y motivarse constantemente, la polaridad masculina es excelente.

 

EN CONCLUSIÓN:

Ser el hombre y la mujer « de tu vida », independientemente de qué pareja elijas, es una cosa empoderadora.

Saber usar el hombre y la mujer en ti te permite de lograr muchas mas cosas. Y eso se hace honrando a tu parte masculina tanto como la femenina. Tu potencial es enorme, lo único que tienes que hacer es agradecer todas tus herramientas. El potencial que tenemos de ser completos es mucho mas difícil de controlar. Por eso la sociedad nos impide usarlo todo.

El mundo nos pone en cajas solo para que vivamos a la mitad de nosotros mismos.

Sal de esta caja, explora y encuentra tu poder.

About The Author

agata.descroix

Salut! Je m'appelle Agatha. Ex-mannequin internationale et citoyenne du monde, je suis passionnée de bien-être depuis des années, incluant la nutrition, le sport, les techniques mentales, le coaching personnel, la mode et la gestion de l'image. Ce blog est un outil pour permettre aux femmes d'augmenter leur confiance en elles.